Un viaje íntimo por la memoria familiar y los roles que se invierten cuando los padres se vuelven hijos. Entre olvidos, resiliencia y amor, Julieta reflexiona sobre la continuidad que nos habita y el bosque que siempre acompaña.
Este episodio de Paseo x el bosque nos invita a explorar la herencia invisible que se transmite entre generaciones: los gestos, los silencios, las formas de amar y resistir que se alojan en la memoria celular. Julieta comparte la experiencia de maternar a sus propios padres, de acompañar la fragilidad de la memoria y de sostener lo que otros olvidan. Entre la libertad elegida, la compañía de sus siete sobrinos y la fuerza de la manada familiar, surge una reflexión sobre la resiliencia, el amor filial y la continuidad ancestral que nos atraviesa. Desde la inmensidad del Río Limay, la música y el bosque se convierten en cómplices de un relato que recuerda que la vida insiste, incluso cuando la memoria se rinde.