Con Javi, (Javier Ickowicz) hablamos de cómo emprender es crecer, que cada fracaso enseña y que detrás de cada éxito hay muchos intentos. Desde la creación de Nucha hasta la comida judía en Mishiguene, nos comparte cómo la intuición y la resiliencia son sus grandes aliadas a la hora de enfrentar los desafíos de emprender en una Argentina difícil e impredecible.
La historia de Javier Ickowicz comienza en el garage de su casa, cuando todavía era estudiante y, junto a su madre Nucha, se dedicaban a hacer tortas caseras. De esa experiencia nació Nucha, un emprendimiento familiar que se transformó en una marca reconocida y lo hizo crecer de golpe, sobre todo con la difícil situación de ser el “exitoso” de la familia.
En este paseo, Javier nos cuenta cómo la intuición guía sus proyectos y reafirmó su convicción de que emprender es crecer: que cada fracaso deja una enseñanza, y detrás de cada logro hay múltiples intentos fallidos.
También compartió la creación de Mishiguene, el restaurante de cocina judía que fundó junto al chef Tomás Kalika y que alcanzó prestigio internacional. Conversamos sobre la dificultad y la locura de emprender en Argentina, sobre los amigos que lo acompañan desde la primaria, y sobre su manera de entender el amor como amistad, considerando a su pareja también su amiga.
Entre recuerdos, aprendizajes y desafíos, este episodio nos invita a mirar el emprendimiento no solo como la construcción de empresas, sino como un camino íntimo de transformación, resiliencia y crecimiento personal.